Consejos para seguir disfrutando de la Navidad y su comida desde una forma más saludable      

 Ya tenemos la Navidad de vuelta otra vez… y con ella las compras, los regalos, el estrés de querer llegar a todo, las reuniones familiares, las quedadas con los amigos, las cenas de empresa con los compañeros de trabajo, los peques de la casa de vacaciones… en fin, todo un despropósito de excesos.

Es una época donde la mesa y todo lo servido en ella toma gran protagonismo. Ante todas estas situaciones que conllevan la Navidad, puede resultar un poco difícil de llevar un orden en la alimentación, y este aspecto se junta con cambios de rutina, posibles alteraciones en el sueño y el descanso… todos éstos aspectos pueden derivar a que nuestra salud tanto física como emocional se resientan.

Debemos ser racionales y no centrar únicamente toda la importancia y el disfrute en la gastronomía y la bebida, sino hemos de ser más emocionales y disfrutar de lo que realmente sí es importante en estas fechas como la compañía de los tuyos, el compartir con ellos más ocio y actividades al aire libre… de esta manera también evitaremos ser sedentarios y quedarnos tanto en casa.

Es difícil marcarte unas pautas para llevar una Navidad más saludable en todos los aspectos, pero nunca imposible. A continuación, vamos a proponerles unos consejos para conseguirlo, aunque sea un poquito.

Alimentación:

  1. Céntrese en únicamente celebrar los días señalados: Debemos centrarnos en hacer únicamente las comilonas los días señalados de la Navidad juntamente con los días de quedadas con los amigos o las cenas de empresa. El resto de días debemos comportarnos respecto a la comida tal y como hacemos habitualmente, sin exceso alguno.
  1. Modere las raciones: En éstos días de tantas reuniones, ya sea con familia o con amigos, y donde la comida es tan importante debemos moderar las raciones y únicamente comer lo que nuestro cuerpo necesita, no lo que desee.
  1. No compense los excesos y no se salte las comidas: No se debe compensar los excesos saltándose las comidas, es decir, por mucho que hayamos comido al mediodía no intentemos irnos a dormir sin cenar, tomaremos siempre algo ligero como un caldo, una crema de verduras, un huevo duro y una tostada. No podemos dejar a nuestro cuerpo tantas horas sin ingerir nada, ello puede llevarnos a una bajada de azúcar o a atracones en la siguiente ingesta.
  1. Tenga presente el consumo diario de frutas, verduras y hortalizas: Ya que el producto principal del plato suele ser contundente en estos días hagamos que la guarnición sea ligera con verduras, hortalizas,… Pongamos un poco de equilibrio al plato. Intentemos sustituir el dulce del postre por fruta de vez en cuando. La fruta tiende a ser una olvidada en estos días.
  1. Planificar la dieta con anterioridad: Es realmente de ayuda planificarse las dietas con anterioridad. Será bueno tanto para realizar la compra, y así no comprar de más ni gastarse tanto dinero, y por otro lado no improvisaremos en cuánto a las comidas. Las improvisaciones siempre te llevan a realizar comidas rápidas no muy saludables y a tender al uso de alimentos ultra procesados.
  1. Seguir bebiendo agua a demanda de nuestra sed: No olvidemos de seguir bebiendo agua cada día. Lo recomendado es al menos 2 l. de agua. Si no nos apetece lo podemos sustituir por tés o infusiones que sí nos apetecerán más. Este simple hecho nos ayudará a limpiar nuestro organismo.
  1. Mantener horarios regulares de nuestras comidas: Es poco probable mantener los horarios en estos días, ya que no solo depende de uno mismo, sino del resto de comensales que se sientan en la mesa y que por motivos llegan tarde, o incluso de días en el que la noche anterior fue larga y te levantas tarde. Por ello lo ideal es que fuera de los días típicos de Navidad mantengas el orden en los horarios, de esta manera nuestro organismo no se ve tan afectado.
  1. Compras más moderadas: El momento de realizar la compra además de un buen gasto es un buen exceso. Tendemos a pensar siempre en el lema “más vale que sobre que no que falte”, un lema poco oportuno teniendo en cuenta que la gastronomía que se compra estos días está cargada de grasas, de azúcares, de salsas, rebozados, … Por este motivo se aconseja en comprar solo lo necesario para que posterior a la Navidades no haya sobrantes en casa y sigamos comiendo. De la misma manera que se recomienda comprar justo antes del inicio de la Navidad, sino el exceso dura más de un mes y no los 10 días que duran las fiestas. Una pauta a seguir es comprar en dos veces, de esta manera la segunda vez que compras solo coges lo que realmente es necesario para los días restantes de la fiesta. Además, acompañando a lo dicho, debemos comprar más en los mercados, productos frescos y de proximidad, en vez de en los supermercados, productos procesados y con excesos de salsas.
  1. Control con el alcohol y las bebidas con excesos de azúcar: Como ya hemos repetido son días en los que la palabra exceso cobra vida. El beber más en cuanto a cantidad y durabilidad está en el orden del día. Pero ello solo depende de nosotros. Debemos moderar este consumo, ya que además de ser muy perjudicial para nuestra salud nos aporta muchas calorías las cuáles luego se combatirán de manera perjudicial por el simple hecho de querernos quitar rápidamente los kilos nuevos adquiridos en estas fechas.

Hábitos:

  1. Mantenerse activo y practicar ejercicio físico: El gimnasio no es solo la única opción, los paseos largos y las caminatas a paso ligero también ayudan a quemar las calorías que hemos ingerido de más los días de excesos.
  1. Buscar un momento para nosotros: Las Navidades, aunque son momentos satisfactorios de reencuentros con familiares, de risas en la mesa,de  compartir largas charlas… también es una época de sobre carga emocional, a veces rozando la saturación, por ello debemos encontrar nuestro espacio de soledad y nuestro momento de tranquilidad y así recargarnos las pilas. Un buen té, un buen libro, un incienso relajante… nos ayudará a estar únicamente con nosotros mismos y desconectar del exterior.